El tarot profesional no es sinónimo de tarot presencia, pues es independiente de la forma o vía de acceso a la información. El tarot presencial es el método más tradicional que aun hoy seguimos utilizando a la hora de acceder a nuestros servicios de videncia. El tarot presencial se basa en que la persona que consulta y el tarotista estén físicamente ubicados en el mismo lugar. ¿Qué ventajas podemos obtener de este método? Los puntos favorables son varios: el tarot presencial aporta una comunicación bidireccional entre tarotista y cliente, lo que permite que los errores en la comunicación sean menores al preguntar y verificar a tu interlocutor que verdaderamente el objetivo de su discurso se ha entendido. Además, el tarot presencial permite preguntas aspectos más concretos que el cliente pueda precisar pues probablemente un campo de texto en una página web sea demasiado estandarizado para volcar todo aquello que necesitamos o las preguntas concretas que necesitamos que obtengan respuesta. Por ello, y desde hace varios años el tarot presencial es uno de las vías de acceso que aún hoy por hoy seguimos utilizando. Esto no quiere decir que en mayor medida sea un tarot más profesional que otros, en absoluto, pues como en otros aspectos de la vida, tiene sus ventajas e inconvenientes como es el coste temporal o la pérdida de confidencialidad. Un tarot profesional viene determinado por parte del propio tarotista, no por la vía de acceso a la que se ha recurrido. Será un tarot profesional si hay respeto por el cliente, fiabilidad y claridad en las predicciones y confidencialidad por los datos aportados, junto con varios criterios más, todo ello es lo que engloba un servicio impecable, de valor añadido y que podrá diferenciar al verdadero tarotista del oportunista.